Santos Vergara nació en San Ramón de la Nueva Orán en 1955. Profesor, escritor, artista plástico y gestor cultural, es una referencia por su gran trabajo en la visibilización de las culturas de la provincia. Y también, y sobre todo, por su profunda sensibilidad y tarea en aras de que su gente accediera a la literatura, la universal y la que se produce en nuestras regiones, como lectores y como hacedores. Y ha estado al frente de varios proyectos, siempre con ese eje.
En este 2026, celebra su 40° aniversario con las letras con el lanzamiento de la antología narrativa «Aniversario con invitados», libro que reúne textos de escritores de la región. Nos encontramos en la terminal de Salta, ese lugar de tránsito que suele ser escenario de despedidas y reencuentros, regresaba a Orán luego de estar unos días en Tucumán. Lo que viene es la charla que tuvimos. En ella, Santos recorre el camino que lo llevó de la autogestión absoluta en los 80 a la consolidación de un movimiento cultural en Orán, con voz propia y con un lugar en el mapa federal de la región.
«Estamos trabajando hace más de 40 años, digo estamos porque me pongo en un lugar colectivo, porque siempre hemos trabajado con un cuerpo de compañeros para llevar adelante proyectos. Empezamos en el 82, cuando fundé el Grupo Vocación de Orán, que duró 20 años había que empezar de cero porque no había nada», cuenta en el principio de la conversación.
Sos docente…
Estudié en la Universidad porque quería hacer la carrera de letras, pero no existe la carrera de letras como escritor. Preparan para docente, para licenciado, doctor, pero no como escritor. Y yo decidí hacer una carrera doble. Mientras seguía las materias, las cátedras que dictaba la universidad, iba haciendo lecturas paralelas de los autores que me interesaban y quedándome con algunos ensayos, algunas teorías que me parecían interesantes y aplicables para lo que yo hacía. Y así estuve durante estos cuatro años que dura la carrera, trabajando intensamente. Y hasta entonces no me había animado a escribir. Me parecía que había que prepararse mucho, porque era cuestión del idioma, cuestión de cultura lingüística, capacidad para construir un mundo, ¿no?
¿Te viniste a Salta a estudiar?
No, no, no. Yo todo lo hice en Orán. Empecé a estudiar en el 80 y me recibí en el 85 de profesor en Letras y, al mes siguiente, publiqué mi primer libro de cuentos. A ese libro lo hice yo mismo. Lo diseñé y lo publiqué por mis propios medios y con una venta anticipada.
O sea, me inauguré como profesor, como escritor y como editor. Porque desde entonces no he parado de editar. Y, de alguna manera, he retrasado mi obra tratando de hacer la de los otros. Edité el primer libro en el 85 y hasta los 90 no edité el segundo mío. Todos los que vinieron fueron de mis compañeros de grupo. Yo me recibí a los 30 años de edad ya. Y desde entonces no he parado.
¿Y cómo fueron estos años?
Año tras año, de ir haciendo cosas… A la par de trabajar como profesor en colegios secundarios, terciarios, hasta en la universidad, en los tiempos de descanso, de feriados, dar lugar a los libros producidos por los otros compañeros del grupo. De Vocación, primero. Después tuve un segundo grupo, Centro de Escritores del Trópico. Un tercero, el grupo Lepeb -Letras por el Bicentenario-. Y lo último que tuve hasta el año pasado fue este grupo de Letras y Memoria. Trabajando con la historia y con la literatura…
Siempre en tu lugar.
Sí, siempre desde Orán… unos 70 títulos de otros habré publicado a lo largo de estos años. Libros míos he publicado en mi propia editorial y las editoriales que existen en Salta 10, 10 libros a lo largo de estos años, entre novelas, cuentos, crónicas, también por allí un poco de historia, que me gusta también. Y ahora, cumpliendo estos 40 años, publiqué el número 11, el libro Aniversario con invitados.
¿Por qué «con invitados»?
Porque he pensado que uno cuando cumple un aniversario siempre hace una fiesta. ¿Y qué hace en la fiesta? Una buena comilona, hace una lista de invitados, porque no puede invitar a todo el mundo, y los invita a celebrar. Yo lo hice, pero en forma simbólica, porque en vez de una mesa puse un libro. Y a la canasta, cada uno debía llevar un relato, cuento o crónica… Gente que he conocido a lo largo de los 40 años, con la que me he cruzado o a veces hemos hecho proyectos juntos. No elegí autores, elegí textos. Aquellos textos memorables que me habían impactado, sea por su forma, contenido, por la novedad de su lenguaje. Hice una lista, y luego me contacté con cada uno de ellos para pedirle la autorización para la edición. Y aceptaron gustosamente. Y así reuní 17, que conmigo vienen a ser 18 autores… que han sido antologados en este libro. Este libro va con los datos biográficos de cada autor, y la bibliografía, para aquel que los lea y quiera conocerlos. Muchos son desconocidos, y otros son muy conocidos…
¿Cómo compusiste el libro?
El primer capítulo es «La bienvenida». El segundo -Los invitados- es la exposición de todos estos cuentos. En total son treinta relatos. Y la tercera son dos relatos míos, «El anfitrión». Un primer relato del primer libro y lo último que escribí, que todavía no está editado. Y un cuarto capítulo es «El informe», donde hago una especie de paneo general de lo que ha sido el movimiento cultural, sobre todo literario, en Orán, desde el 80 hasta la actualidad, con los cuarenta años de la democracia. Y hay un quinto capítulo, que es un álbum de fotos, que muestra algunas de las escenas de las tantas cosas que hicimos en el campo de las letras. La quinta parte del libro es un álbum con registros de la labor realizada en Orán y en la zona del Trópico salteño.
Un trabajo significativo…
Claro, y hemos logrado que Orán despierte… que la historia no es solamente allá lejos, en el Cabildo de Buenos Aires o en la Casa de Tucumán. Hubo luchas y también éxodos en Orán. Nuestros abuelos habían peleado también por la Independencia. Y eso, por supuesto, hace mucho bien a la salud en el sentido de la identidad. Así que nos invitan de las escuelas, hemos publicado varios libros que hablan del Orán del tiempo de la Independencia.
¿Cuándo presentan el libro?
Estoy yendo hacia mi pago de Orán, porque hay que preparar las presentaciones de este libro. Va a tener cuatro. La primera va a ocurrir en Salta, en el Abril Cultural, el 11 de abril, un sábado, a las 18.30 horas, en la Sala Mecano de la Casa de la Cultura. La segunda presentación en Orán, el viernes 17. Yo he trabajado ahí muchos años y ahora el Instituto me presenta el libro. En tercer lugar, en Tartagal, porque este libro une a autores de toda la zona… de Tartagal, de Embarcación, de Orán, y dan una mirada amplia entre todos sobre lo que es el Trópico, la zona, en cuanto a sus personajes, al clima, a sus problemas sociales… En esos relatos está contado eso. Y la cuarta va a ser en la Feria Internacional del Libro. Todavía no sabemos la fecha. Y en eso estamos, en esa alegría que significa un hijo nuevo y presentarlo en sociedad.
¿Qué te significó todo este tiempo de democracia en el trabajo de gestor cultural?
Nosotros venimos trabajando desde el comienzo para integrarnos… ¿Por qué? Bueno, el centralismo del que a veces se queja Salta con respecto a Buenos Aires, también lo padecemos con Salta desde allá. Por ejemplo, las bases de concursos nunca llegaban, las invitaciones, ¿no? Así que tuvimos que pelear con esa indiferencia inicial hasta que logramos -de alguna manera- integrarnos y llevar escritores de esta zona capital a Orán y traer de Orán a este lugar. Fundamos una propia editorial para no andar con problemas de si publicamos o no publicamos. También abrimos camino nosotros allá con las letras, el teatro, la música, hemos trabajado integrando todas las expresiones… Muy cansador en lo físico, intelectual, pero muy fructífero y alentadores los resultados. Y hoy ya no tenemos la misma situación. Hoy la literatura de Salta no solamente se entiende como la producción de la capital, sino de todos los municipios y pueblos del interior como Cafayate, Rosario de la Frontera, Metán… Güemes también tiene una buena producción. Y cuando hablamos de la literatura de la provincia de Salta ya hablamos de forma federal.



