Tras semanas de estudios, sobre la enfermedad que afectaba a un niño residente en el municipio de Gral. Güemes, se pudo confirmar que se trataba del primer caso de leishmaniasis visceral humana, una enfermedad zoonótica vectorial causada por diferentes parásitos del género Leishmanía, transmitida al ser humano por la picadura de un mosquito del género de un insecto flebótomo. El agente infeccioso (parásito), introducido por la picadura del vector, un mosquito conocido como «Torito» o «Plumilla», invade los tejidos de órganos como el hígado, bazo, médula ósea y ganglios linfáticos, multiplicándose en dichos órganos, causando síntomas como una fiebre que suele durar por varias semanas en forma intermitente, agrandamiento de órganos (vísceras) como hígado vasos y ganglios, un abdomen prominente causado por el crecimiento de las vísceras. Pérdida de peso y desnutrición. Debilidad, fatiga y palidez causada por la anemia.
Al paciente, que se presentó por la consulta de una fiebre persistente, se le realizaron todos los estudios, sin que se haya podido detectar que estaba causando que el cuerpo elevara su temperatura corporal. «Los médicos infectólogos trabajaron en forma responsable buscando entre las causas más comunes, sin resultados positivos» explicó el doctor Daniel Rallé, quién basándose en lo que epidemiológicamente estaba ocurriendo en el departamento Güemes, donde desde hace dos años se viene detectando la presencia de casos de leishmaniasis en animales caninos, pensó en la posibilidad que se trate de un caso humano de leishmaniasis. «Teniendo en cuenta los casos de leishmaniasis canina, que nos pusieron en alerta, hicimos los estudios correspondientes al niño, los cuales dieron positivo» declaró el facultativo.
«El paciente respondió muy bien»
Se trata de una persona joven que evolucionó bien a la enfermedad, cuya letalidad es muy elevada, casi del 90% si no se la trata con tiempo. «Por suerte podemos decir que el paciente respondió muy bien a los tratamientos, que no se registraron otros casos después de dos semanas del primero».
«Pero como siempre digo, debemos seguir en alerta porque el reservorio para el parásito es el perro. Nosotros tenemos muchos casos de caninos enfermos, eso no significa que debamos eliminar a todos los perros, sino, mantener los controles y cuidados correspondientes» declaró Rallé.
Los casos de leishmaniasis canina fueron en su mayoría de tipo cutánea, aquella que genera úlceras y lesiones en la piel, siendo de una letalidad mucho menor, pero cuya cura es muy difícil en los animales, además de costosa.
En la provincia de Salta, la leishmaniasis visceral es una enfermedad endémica y de notificación obligatoria, concentrándose principalmente en el norte de la provincia. Durante el último año epidemiológico se registraron 9 casos. En total, desde la aparición del primer caso, fueron 50 los diagnosticados hasta el día de la fecha.



