Una recorrida por Cofruthos muestra una fuerte baja en los precios de frutas y verduras. Puesteros aseguran que la oferta es abundante y que el invierno favoreció la caída de los valores de la mayoría de los productos, con la excepción del tomate y algunas verduras de hoja.

El viernes pasado, último día hábil de la semana, en medio del incesante pregón de los vendedores, el protagonismo lo tenían los carteles con precios que parecían sacados de otra época. «Es el mejor momento para comprar verduras; los precios están por el piso», resumió Sebastián, más conocido entre comerciantes y clientes como «el Seba Loco», uno de los personajes más populares del mercado de abasto salteño.

Y la recorrida parece darle la razón. En los puestos minoristas se consiguen productos básicos a valores muy por debajo de los registrados durante el otoño. El zapallo amarillo se ofrece a 500 pesos el kilo, la cebolla y la zanahoria a 1.000 pesos, los dos kilos de zapallito verde por 1.500 pesos y las promociones llegan incluso a cuatro kilos de papa por 3.000 pesos.

El tomate constituye la principal excepción. «Lo único que está más caro es el tomate, a 1.500 pesos el kilo, pero es por el frío; después está todo muy barato», explicó una puestera de la zona minorista. En los barrios, el precio del tomate llega a 2.500 el kilo.

Los comerciantes coinciden en que las bajas responden a una combinación de mayor oferta, buena producción y menor demanda estacional, factores que terminaron empujando los valores hacia abajo.

La albahaca, la única «vedette» del invierno Aun así, los vendedores relativizan incluso el aumento del tomate. «No es un precio imposible. Lo único realmente caro es la albahaca, porque el frío afecta mucho su producción y la oferta disminuye», comentan los puesteros, quienes aclaran que se trata de un producto cuya demanda proviene principalmente de restaurantes y locales gastronómicos.

En cuanto a las paltas, también muestran diferencias según su origen. La variedad «cuero de sapo» ronda los 5.000 pesos el kilo, mientras que la producción local puede encontrarse desde 3.000 pesos.

Las frutas, en baja

El panorama es similar en el sector frutícola. Las manzanas comunes se venden a 2.000 pesos el kilo, la manzana verde a 3.000 pesos, las peras a 2.000 pesos, mientras que una promoción muy buscada ofrece 20 limones por apenas 1.000 pesos. La docena de mandarinas también puede conseguirse por 1.000 pesos.

Los comerciantes sostienen que el momento es ideal para abastecerse de frutas de estación antes de que cambien las condiciones climáticas. La única fruta que todavía mantiene precios elevados es la frutilla. El pronóstico para esa fruta es el siguiente: según explican en el mercado, las bajas temperaturas ayudan a conservar mejor la fruta, lo que retrasa la necesidad de liquidar la mercadería.



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