El Paso Internacional de Sico volvió a quedar habilitado desde este sábado 11 de julio para todo tipo de tránsito, tanto para vehículos particulares como para el transporte de carga. La reapertura fue comunicada oficialmente por el Ministerio de Seguridad Nacional, que estableció que el complejo fronterizo funcionará todos los días entre las 9 y las 19. De esta manera, Salta recupera una de sus conexiones terrestres más importantes con Chile y una vía considerada fundamental para el comercio exterior, la logística minera, el turismo y la integración productiva con la región de Antofagasta. La información también fue incorporada al portal oficial de pasos internacionales del Gobierno nacional, donde Sico ya aparece operativo para el cruce entre San Antonio de los Cobres y San Pedro de Atacama.

Según el comunicado oficial, el Ministerio de Seguridad participó en la coordinación operativa necesaria para restablecer el funcionamiento del complejo. Para concretar la reapertura se articuló el trabajo de los organismos nacionales con competencia en la frontera y se promovieron las condiciones requeridas para el regreso de los servicios de control chilenos. En ese proceso, el Gobierno nacional destacó especialmente la tarea de la Coordinación del Paso Internacional de Sico, que se encuentra a cargo de Gendarmería Nacional. La presencia de los organismos de ambos países resulta indispensable para realizar los controles migratorios, aduaneros, sanitarios y de seguridad correspondientes, especialmente cuando se trata de camiones vinculados con el comercio internacional.

La reapertura del Paso de Sico había sido anunciada inicialmente para el 15 de junio, pero distintos inconvenientes operativos y la demora en la llegada de los organismos chilenos impidieron concretarla en esa fecha. Finalmente, el cruce internacional quedó habilitado este sábado para el tránsito de vehículos particulares y transporte de cargas.

Una salida estratégica hacia los puertos del Pacífico

La recuperación del Paso de Sico tiene un impacto que trasciende el movimiento fronterizo cotidiano. El cruce está ubicado a más de 4.000 metros de altura y vincula la Puna salteña con la región chilena de Antofagasta, uno de los principales centros mineros y portuarios del norte de Chile. También forma parte del Corredor Bioceánico de Capricornio, una red logística que busca conectar el norte argentino, Paraguay y el sur de Brasil con los puertos de Antofagasta, Mejillones e Iquique. Para Salta, la reapertura significa recuperar una salida directa al océano Pacífico y una alternativa para reducir distancias, costos logísticos y tiempos de traslado de mercaderías destinadas a los mercados internacionales.

El funcionamiento pleno del control integrado es especialmente relevante para la minería salteña. La Ruta Nacional 51, que conduce desde la ciudad de Salta hasta San Antonio de los Cobres y continúa hacia el límite con Chile, atraviesa una de las zonas con mayor concentración de proyectos de litio y cobre de la provincia. Por ese corredor circulan trabajadores, insumos, maquinarias, combustibles, productos químicos y equipamiento industrial, además de la producción que puede orientarse a la exportación. La posibilidad de utilizar Sico para llegar a los puertos chilenos mejora las condiciones competitivas de las empresas instaladas en la Puna y amplía las opciones logísticas para un sector que necesita infraestructura vial, conectividad y pasos fronterizos estables durante todo el año.

La reapertura también beneficia a otros sectores productivos que buscan acceder a los mercados del Pacífico. El transporte de alimentos, productos agroindustriales, manufacturas y cargas provenientes de otras provincias del NOA puede encontrar en Sico una vía alternativa hacia Chile. La modalidad de control integrado permite concentrar en un mismo complejo diferentes procedimientos fronterizos y evita que determinados trámites tengan que completarse en puntos más alejados del territorio chileno. De acuerdo con estimaciones difundidas durante el proceso de recuperación operativa, este esquema puede representar un ahorro cercano a los 200 kilómetros por viaje para algunos transportistas que anteriormente debían continuar hasta San Pedro de Atacama para realizar controles.

Las obras realizadas en el complejo fronterizo

Para recuperar el funcionamiento del complejo, el Gobierno de Salta destinó más de $1.000 millones a obras de refacción, ampliación y equipamiento, pese a que la infraestructura fronteriza se encuentra bajo jurisdicción federal. Los trabajos incluyeron mejoras en el edificio principal, los espacios comunes y las viviendas destinadas al personal argentino y chileno. También se intervino el albergue utilizado por organismos como el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, se construyó un puesto sanitario y se incorporaron cuatro nuevos grupos electrógenos para reforzar el suministro eléctrico en un área caracterizada por temperaturas extremas y condiciones geográficas adversas.

Las obras fueron complementadas con equipamiento para mejorar la habitabilidad de los agentes que trabajan en el complejo, entre ellos estufas, calefactores y pantallas móviles. Además, la Provincia aumentó la capacidad del servicio de internet hasta alcanzar los 120 megas simétricos e incorporó una conexión satelital de respaldo. También fueron reparados dos equipos UPS, utilizados para proteger los sistemas informáticos y electrónicos ante cortes de energía o variaciones de tensión. La conectividad es un aspecto esencial para el funcionamiento del paso, ya que los organismos migratorios, aduaneros y de seguridad necesitan acceder permanentemente a bases de datos y plataformas digitales para autorizar el movimiento de personas, vehículos y mercaderías.



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