En el marco de una nueva edición de la Feria del Libro de Salta, el stand de Libros Tucumán recibe una de las novedades editoriales más federales del año: Territorios. Esta obra, que abre la colección Binomios Narrativos de la editorial Letras de Fuego y Nuestra América, reúne 22 relatos donde el policial, el terror, el humor y el realismo mágico convergen para desarmar las miradas simplistas sobre nuestra región.
Dialogamos a fondo con los creadores de esta propuesta, los escritores tucumanos Daniel Posse y Manuel Ernesto Rivas, quienes nos abren las puertas de un universo literario que late con fuerza propia.
¿Qué significa para ustedes este desembarco?
Rivas: Es una inmensa alegría y una declaración de principios. Estar en el stand de Libros Tucumán en la Feria de Salta demuestra que las fronteras provinciales son invisibles cuando nos une la cultura. El Norte Grande comparte dolores, bellezas e historias comunes. Este libro nace de esa hermandad y busca tender un puente directo con los lectores salteños.
Posse: Coincido plenamente. Para nosotros, llegar a Salta es consolidar un corredor cultural necesario. Los escritores del interior solemos trabajar en geografías aisladas, pero al encontrarnos en espacios así, nos damos cuenta de que respiramos el mismo aire y padecemos las mismas problemáticas. Presentarlo aquí es como volver a casa pero en otra provincia.

El título del libro es directo y a la vez enorme. ¿Qué significa verdaderamente Territorios en el contexto de esta obra?
Rivas: Para nosotros, el territorio no es solo un mapa o una locación geográfica; es un espacio vivo. Hay dimensiones muy claras en el título: los territorios creativos de Daniel, los míos, y el territorio común que fundamos al juntar los textos. Es una cartografía de relatos atravesados por nuestra propia realidad.
Posse: Estos «Territorios» que proponemos son los paisajes en los que convivimos, transitamos y que quizás muchas veces no notamos por una ceguera profunda. El libro explora el territorio que nos rodea, que nos somete, que nos atraviesa y lo que nos depara en lo cotidiano. Va mucho más allá de una simple delimitación cartográfica.

Además de la geografía física, ¿qué es lo que simboliza este libro en los tiempos que corren?
Posse: Simboliza un verdadero acto de federalismo cultural. Desde los escritorios de Buenos Aires se suele meter al «interior» en una sola bolsa, como si fuéramos una postal estática y uniforme. Este libro simboliza que el Norte Grande tiene múltiples texturas, disidencias, ritmos y complejidades, y que no necesitamos ser validados por el canon centralista.
Rivas: Simboliza también resistencia. En una era de hiperactividad digital y bombardeo de pantallas, apostar por un libro de cuentos en papel que invite a detenerse entre relato y relato es casi un acto revolucionario. Simboliza la necesidad de mirarnos a los ojos a través de la ficción regional.
El libro cuenta con respaldos muy potentes en su estructura. La contratapa, por ejemplo, lleva la firma del reconocido periodista y sociólogo Adrián Melo. ¿Qué aporta su mirada a la obra?
Rivas: La generosidad de Adrián Melo al escribir la contratapa le da un marco conceptual invaluable. Su doble condición de periodista y sociólogo le permite desmenuzar el libro con una agudeza única. Él logró captar el pulso social de las páginas, traduciendo esa amalgama de vivencias en una síntesis perfecta que desafía al lector.
Posse: Adrián nos dio una lectura lúcida que une la calle con la academia. Su texto de contratapa es un puente perfecto porque no se queda en el elogio fácil, sino que introduce al lector en las tensiones políticas, sociales y humanas que laten dentro de las historias del libro.

El prólogo de la obra quedó en manos del Vocal de la Corte de Tucumán, el Dr. Daniel Oscar Posse. ¿Cómo dialoga la perspectiva de una figura del derecho con el espíritu de Territorios?
El Dr. Daniel Oscar Posse, además de su alta función judicial, posee una sensibilidad literaria y filosófica extraordinaria. Su aporte en el prólogo es fundamental porque el derecho regula y humaniza la convivencia en un territorio. Él no hizo un texto técnico, sino una profunda reflexión sobre la identidad regional y la justicia social, preparando el terreno de forma brillante para la ficción.
Rivas: Totalmente. El prólogo del Dr. Posse le otorga una gravedad institucional y humanista muy bella al libro. Su visión ayuda a entender que las leyes y los cuentos se ocupan de lo mismo: de las luces y las oscuridades de las personas que habitan un suelo común.
También nos encontramos con el comentario de la obra a cargo de Nancy Olivera. ¿Cuál fue el eje de su lectura?
Rivas: Nancy Olivera es una lectora voraz y una intelectual aguda, es también una poeta y escritora santiagueña peor que vive hace años en Jujuy, lo que el da una mirada muy del NOA. Su comentario funciona como un mapa de lectura dentro del propio libro. Ella logró conectar los diferentes hilos conductores de la obra, desentrañando los subtextos y poniendo en valor el peso poético y el ritmo de cada capítulo.
Posse: El eje de Nancy estuvo en rescatar las voces de la periferia. Ella supo ver con claridad cómo en nuestra propuesta «la periferia es el centro», rescatando el vaivén que nos contiene y poniendo en valor las identidades que nacen lejos de las luces metropolitanas. Su devolución fue un faro indispensable.
Entrando a la dimensión estética, lo primero que impacta al tener el libro en las manos es la portada. Lleva un cuadro de la artista Marisa Rivas. ¿Por qué la eligieron a ella?
Posse: La tapa es la primera piel del libro. El cuadro de Marisa Rivas condensa visualmente todo lo que la obra late por dentro. Su uso del color, las texturas y las formas evocan perfectamente esa mixtura entre lo ancestral y lo contemporáneo que define a nuestra región. No queríamos una ilustración decorativa, sino arte en diálogo directo con las letras.
Rivas: Marisa captó la atmósfera del NOA de una manera abstracta pero profundamente real. Al ver la portada, el lector ya ingresa en un estado de ánimo particular, entre el misterio y el calor de nuestra tierra. Fue una elección unánime porque su pintura transmite el alma y la fuerza telúrica del libro.
El libro entrelaza enfoques muy diversos. ¿Cómo conviven el arte, la sociología, la política y la vivencia cotidiana en estas páginas?
Rivas: Conviven orgánicamente porque el Norte es complejo. No podés entender nuestro territorio analizando solo su paisaje o sus estadísticas. Necesitás la sensibilidad del artista, el rigor de la crónica y la vivencia cotidiana. Mis relatos, por ejemplo, juegan más con el humor, el misterio y la experimentación.
Posse: En mi caso, los cuentos están más atravesados por la crudeza, las atmósferas envolventes, el amor, el desamor y el desarraigo. Al cruzarse con los textos de Manuel, esa diversidad de enfoques hace que el libro sea una polifonía; un coro de voces que desarma los prejuicios sobre la literatura del interior.
Para cerrar, si tuvieran que definir el mayor orgullo que les genera el nacimiento de Territorios, ¿cuál sería?
Rivas: El mayor orgullo es haber consolidado el inicio de la colección Binomios Narrativos, un proyecto con Letras de Fuego que pretende seguir incorporando autores de Tucumán y de otras provincias del NOA y NEA para darles visibilidad nacional. Demuestra que cuando el Norte trabaja en equipo, crea huellas imborrables.
Posse: Para mí, el orgullo radica en haber logrado un manifiesto estético y colectivo sin perder el alma en el camino. Saber que desde el cuadro de Marisa Rivas, pasando por el prólogo, el comentario de Nancy, la contratapa de Adrián y nuestras propias historias, logramos demostrar que existe una literatura del noroeste valiosísima y con potencia universal.









