General Enrique Mosconi vivió en la historia más reciente momentos de mucha dificultad, a consecuencia del cambio total de paradigma que se dio luego de la privatización de las empresas del estado, ocurrida en los primeros años de la década del 90. El descontento social se hizo sentir de manera virulenta hasta que en 1997 se produjo el primer corte de ruta y segundo de la República Argentina, en reclamo por la falta de trabajo, de un horizonte y una esperanza para el norte argentino.

Ese conflicto social que reunió a decenas de miles de norteños se mantuvo por una semana íntegra ya que comenzó el 7 de mayo. El 13 de mayo la imagen de la Virgen de Fátima salió de su morada en el templo parroquial frente a la plaza de General Mosconi y llegó hasta la entrada sur de la ruta nacional 34 recorriendo en anda de sus hijos mosconenses todo ese tramo de unos 3 kilómetros hasta el ingreso a la localidad. Lágrimas de emoción, de gratitud y un pedido auténtico se expresó en ese momento y finalmente esa drástica medida de protesta se levantó.

Las celebraciones fueron encabezadas por el entonces obispo de Orán, actualmente el Arzobispo de Salta Mario Antonio Cargnello. Para muchos no fue un hecho social más sino que la intervención de la Santa Madre de Fátima y cuya imagen se había visto reflejada noches antes en algunos puntos de la localidad constituyó un verdadero milagro de fe.

En los años 2020 y 2021 la pandemia de COVID 19 no fue impedimento para que la fe en la Virgen de Fátima se expresara y se viviera en este pequeño pueblo del norte. A bordo de un vehículo la imagen recorrió cada barrio y cada comunidad y la novena volvió a reunir a los mosconenses de manera virtual para orar, para pedir o agradecer a la Virgen.

Una aparición no registrada

Había pasado un año de uno de los conflictos sociales más virulentos que se habían producido en el norte con foco en General Enrique Mosconi, cuando un grupo de vecinos que rezaban ante una imagen de la Virgen de Fátima dieron fe de su aparición. Aunque nadie se ocupó de que esa visión fuera documentada ante el clero católico, quienes estuvieron en ese lugar no necesitan de más evidencias. «Yo recuerdo muy bien ese hecho porque fuimos con mi papá que era el juez de paz hasta la entrada sur al lado de la ruta 34 porque alguien había traído una imagen sagrada y era una réplica exacta de otra que existe en Portugal y en cuya corona está el proyectil con que hirieron a San Juan Pablo II. Éramos un grupo y estábamos rezando el Rosario cuando hacia el oeste, como detrás del cementerio todos los que estábamos allí vimos la imagen de la Virgen de Fátima», contó Ana Guerrero Palma, actual intendenta de Mosconi, quién en ese entonces era una adolescente.

Añadió: «Yo venía de una familia comprometida con todo lo que tuviera que ver con los reclamos sociales. En el último gran enfrentamiento que se daba por las calles de General Mosconi, yo estaba en el techo de mi casa y desde ahí veía cómo mis vecinos, los hombres y las mujeres se enfrentaban con las fuerzas de seguridad, peleaban en las calles, se llevaban detenidos a muchos mientras otros corrían a esconderse».

Se anotaron 200 emprendedores para trabajar en esta fecha

El de ayer fue un día más de celebración en honor a Nuestra Señora de Fátima, un día más para volver los ojos a la patrona de General Enrique Mosconi, un pedido para que tome de la mano a cada vecino y lo conduzca dulcemente hacia una profunda y sincera reconversión, caminando con fidelidad tras las huellas del Evangelio. Un día para pedirle con humildad como aquellos tres pastorcitos de Portugal, que interceda por esta comunidad, por sus familias y por todo el departamento San Martín siendo refugio para conducir a este norte hacia el destino de grandeza que siempre mereció.

La doctora Guerrero Palma dijo al respecto: «Lo que vivimos esta semana es una fiesta religiosa y lo hacemos con mucha devoción. Organizamos una serenata a la Virgen con todos artistas locales porque no nos alcanza el presupuesto para convocar a artistas consagrados pero estas actividades tienen también un fin social porque este año se anotaron alrededor de 200 emprendedores para trabajar. Si bien la mayoría son locales viene mucha gente de otros pueblos que también necesita y no podemos, no debemos cerrarles las puertas a nadie».

Finalmente, reflexionó: «Mosconi verdaderamente sufrió por muchos años por eso me duele cuando escucho expresiones de nuestra propia dirigencia política que no mide lo que dice o que trata de generar malestar en la población porque es evidente que tantos malos momentos a algunos no les ha enseñado nada, cuando tendríamos que ser cuidadosos de lo más preciado que es la paz social, la convivencia pacífica y el disenso pero en un clima de respeto».



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