La China Suárez y Mauro Icardi llevan más de un año conviviendo en Estambul junto a los tres hijos de la actriz: Rufina (de Nicolás Cabré) y Magnolia y Amancio (de Benjamín Vicuña). La pareja se instaló en Turquía donde el rosarino defiende la camiseta del Galatasaray, en medio de un vendaval mediático que combina los ecos del escándalo con Wanda Nara, las disputas con los padres de los niños por las estadías en el exterior y la incertidumbre sobre el futuro contractual del delantero.

Desde el comienzo el público del equipo más grande de Turquía adoptó a Icardi como una de sus figuras. Capitán del equipo y figura en sus primeros años, fue perdiendo algo de lugar luego de su lesión, mientras crecían los escándalos. Ahora, en una nueva celebración de la liga, fue ovacionado por la multitud, que coreó su nombre cuando ingresó al campo de juego para ser premiado. A su lado, la actriz, con lágrimas en los ojos y acompañándolo de la mano, en una postal que no tardó en viralizarse en las redes.

La actriz eligió un look casual pero cuidado para la ocasión: camisa de jean, pantalón de vestir azul y botas negras. A su lado, Rufina, su hija mayor, completó la postal con un sweater crema y jeans, en una imagen que las mostró cómplices en medio de la fiesta rojiblanca.

La foto fue parte de una historia que Fanny Neguesha, pareja del mediocampista Mario Lemina, subió a sus redes y que La China replicó en las suyas. Un gesto pequeño pero elocuente: la actriz se mueve cada vez con mayor naturalidad dentro del círculo íntimo de los jugadores del Galatasaray y sus familias. El momento más personal llegó cuando compartió una imagen de Icardi avanzando entre la multitud, con una rosa roja en la mano y la camiseta del campeón, rodeado por una marea humana que lo aclamaba. La frase que eligió para acompañar esa postal no dejó lugar a dudas: «Nunca vi un amor igual», junto a corazones rojos y amarillos simbolizando los colores del club.

La publicación de la China llega en días movilizantes para la pareja, entre una nueva consagración del futbolista y un futuro lleno de rumores. Días atrás, en una entrevista televisiva, el rosarino habló del efecto.

«Miro a mi alrededor y veo gente llorando, incluso entre los mayores. Marco un gol y se emocionan tanto que… Quiero acercarme a ellos y devolverles el gesto», contó Icardi en el canal de YouTube del club. Describió con precisión cómo esas escenas afectan a la actriz: «Mi pareja, Eugenia, que se pone a llorar cada vez que ve a alguien llorando, a un niño llorando, o a una persona mayor que abraza la televisión o le da besos a la televisión. Es muy emocionante y me dice ‘no puedo creer el fanatismo de esta gente'».



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