La crisis financiera que atraviesa el sistema de transporte metropolitano de Salta tendrá una consecuencia concreta para los usuarios. Saeta confirmó oficialmente que desde la medianoche del próximo lunes quedará suspendido el servicio nocturno de colectivos en toda el área metropolitana, en medio de una creciente tensión con las empresas prestatarias y de una advertencia de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por incumplimientos salariales.
A través de un comunicado, la empresa estatal informó que ningún colectivo circulará entre las 23.30 y las 5.30. También precisó que las líneas interurbanas pasarán por el centro de la ciudad únicamente hasta las 22, mientras que las urbanas lo harán hasta las 22.30.
La medida llega luego de varios días de advertencias sobre la delicada situación económica que atraviesa el sistema. En declaraciones a Radio Salta, el gerente general de Saeta, Claudio Juri, reconoció que la empresa no cuenta con recursos suficientes para afrontar todas sus obligaciones operativas.
«Yo administro fondos, no puedo administrar fondos que no tengo», afirmó el funcionario al describir el escenario financiero.
Juri explicó que el sistema requiere entre 13 mil y 14 mil millones de pesos mensuales para funcionar, mientras que los recursos disponibles rondan los 10.450 millones. Según detalló, el déficit mensual oscila entre los 3 mil y 4 mil millones de pesos.
En las últimas horas, la UTA Salta emitió un comunicado firmado por su secretario general, Pedro Fernando Cruz, en el que advirtió que podría iniciar medidas de acción directa si no se cumple con el pago de una cuota acordada entre el gremio y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP).
El vencimiento de ese compromiso opera el 31 de mayo y corresponde a diferencias salariales de enero y febrero, incluyendo sumas no remunerativas.
El sindicato sostuvo que la falta de pago constituye un «claro incumplimiento de los compromisos oportunamente asumidos» y anunció que se declarará en estado de alerta y movilización a partir del 1 de junio si la situación no se regulariza.
El propio Juri reconoció que tampoco existen recursos para afrontar ese desembolso.
«Ya le manifesté al secretario de UTA que no tengo los fondos para poder pagarles», sostuvo.
El conflicto laboral se suma a la disputa que Saeta mantiene con las empresas subconcesionarias del sistema. Esta semana, los operadores enviaron una nota formal advirtiendo que comenzarían a reducir servicios si no se regularizaban los pagos pendientes.
Según afirmaron, la deuda acumulada supera los 14 mil millones de pesos entre certificados de prestación, expedientes pendientes y adelantos de combustible. También señalaron que Saeta sólo abonó el 40% de los certificados correspondientes a abril.
Los empresarios sostienen que la situación afecta la compra de combustible, el pago a proveedores, el mantenimiento de las unidades y el cumplimiento de obligaciones financieras asumidas por las compañías.
En esa presentación habían anticipado que los primeros recortes recaerían sobre los servicios nocturnos y posteriormente sobre las frecuencias de fines de semana, una medida que finalmente fue confirmada por la empresa estatal.
Además, señalaron que desde octubre de 2025 vienen soportando reducciones de kilómetros recorridos y que, tras nuevos ajustes implementados durante este año, la disminución acumulada de servicios ya ronda el 12%, lo que impactó directamente en los ingresos proyectados y en la sostenibilidad económica del sistema.
La suspensión del servicio nocturno marca además un punto de inflexión en la crisis. Hasta ahora, las advertencias de las empresas y los reclamos gremiales se mantenían en el plano de las negociaciones y los comunicados. Sin embargo, la decisión anunciada por Saeta implica que el conflicto ya comenzó a impactar directamente sobre la prestación del servicio y sobre miles de usuarios que utilizan los colectivos para regresar a sus hogares después de la jornada laboral o movilizarse durante la madrugada.
Durante la entrevista radial, Juri atribuyó gran parte de la crisis al retiro de los subsidios nacionales al transporte del interior del país. Según explicó, durante los últimos meses Saeta implementó refinanciaciones y postergaciones de pagos para sostener la prestación, aunque reconoció que esas herramientas ya se agotaron.
El funcionario también descartó por ahora un aumento del boleto y ratificó la continuidad de las gratuidades impulsadas por el Gobierno provincial.






