La muerte del Indio Solari causó una profunda conmoción en la escena del rock argentino. El líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años, dejando un vacío imposible de llenar en la música y en la cultura popular. La noticia sacudió a fanáticos y colegas por igual, quienes comenzaron a procesar la magnitud del fenómeno que representó la partida de Solari.

Poco después de conocerse su deceso, Skay Beilinson utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje emotivo y cargado de nostalgia en homenaje a quien fuera su socio durante décadas. “Te llevo en cada recuerdo, en cada canción de ayer. Con un inmenso dolor. Buen viaje, mi querido amigo, hasta siempre. Ahora sos la luz que viaja entre nosotros y para siempre”, escribió el guitarrista, firmando con las iniciales “PR”, en clara referencia a Patricio Rey. Además, informó que su agenda de conciertos quedaba postergada hasta nuevo aviso, reflejando el impacto personal y profesional de la pérdida.

El vínculo entre Skay y el Indio comenzó en la segunda mitad de los años 70 en La Plata, cuando fundaron la banda que se convertiría en uno de los fenómenos más convocantes de la historia del rock argentino. A lo largo de décadas, la banda mutó y creció hasta llenar estadios y convertirse en un fenómeno cultural con seguidores apasionados, conocidos como ricoteros.

A pesar de la separación de Los Redondos a finales de 2001 y de las diferencias personales que se extendieron en el tiempo, la figura del Indio permaneció como un pilar del legado musical de la banda, y el mensaje de Skay refleja que, más allá de los conflictos, la música y los recuerdos compartidos prevalecen.

La historia reciente también recuerda la última declaración pública del Indio Solari sobre Skay y el final de la banda. En 2025, durante una entrevista con Perros de la Calle (Urbana Play), Solari expresó: “Viví un duelo con el final de Los Redondos porque era mi banda”, dejando en claro que aunque hubo traiciones y heridas no cicatrizadas, también existió un reconocimiento del valor artístico y la historia compartida.

En la misma charla, Solari ironizó sobre las diferencias internas: “A Skay se le ocurre decir en un reportaje que todo esto (el fin del grupo) se debía a que uno de nosotros se había querido quedar con la gloria de la banda. Semilla no fue, soy yo”, rememorando las tensiones que marcaron la separación. A pesar de estas tensiones, destacó los logros: “Hicimos cosas… canciones muy lindas, hicimos una mitología buena. Pero ahora me encontré con unos socios estupendos para hacer música, esta banda es estupenda”, refiriéndose a su etapa solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

La relación de Solari con Skay y con la pareja del guitarrista, la conocida Negra Poli, fue pública en algunos conflictos que incluso derivaron en disputas por la custodia de grabaciones audiovisuales de la banda. Sin embargo, la muerte del Indio generó un reencuentro simbólico: la tristeza, la gratitud y el reconocimiento de años compartidos se reflejan en las palabras de despedida de Skay.



Source link

Deja una respuesta