Luego de publicaciones en redes sociales que cuestionaron la atención recibida por los peregrinos del Milagro durante su paso por Cerrillos, la Municipalidad dio a conocer un detalle del operativo desplegado durante el fin de semana para asistir a la columna proveniente de Cachi.
El dispositivo comenzó el sábado al mediodía y se extendió hasta las 4 de la madrugada del domingo, cuando los peregrinos retomaron su marcha hacia la ciudad de Salta. Más de 100 empleados municipales participaron de las tareas de asistencia, logística, alimentación, traslado, tránsito y limpieza.
Uno de los principales puntos de recepción fue el Camping Municipal, complementado con las instalaciones de la Escuela Manuel Solá, ubicadas a pocos metros. Ambos espacios fueron habilitados para alojar a los caminantes y alcanzaron su capacidad.
El domingo Cerrillos volvió a recibir peregrinos de Cafayate, Animaná, La Viña y Moldes, entre otras localidades de los Valles Calchaquíes.
Ante la cantidad de personas, también se recurrió a una red previamente organizada de 25 familias voluntarias de Cerrillos, que ofrecieron sus viviendas para brindar alojamiento, comida, duchas y otros servicios. Algunas de ellas también aportaron vehículos para los traslados.
La lluvia, una prueba
El momento de mayor exigencia para la organización se produjo cuando comenzó la lluvia durante la noche del sábado. Frente al cambio de las condiciones climáticas, el municipio informó que activó un operativo de traslado de peregrinos a espacios cubiertos.
Para esa tarea se utilizaron las dos combis municipales y otros diez vehículos particulares aportados por vecinos. Según el detalle difundido por la comuna, en aproximadamente una hora y media una parte importante de los peregrinos había sido trasladada a lugares protegidos del frío y la lluvia.
Se alojó a peregrinos de Cachi en el Camping Municipal, Complejo Deportivo, en la Escuela Manuel Solá y en casas de familias.
Otros caminantes decidieron permanecer en sus carpas y continuar con las medidas de protección que ya habían adoptado.
La asistencia incluyó la alimentación. Para la cena se prepararon sopa caliente y unos 2.000 choripanes, distribuidos entre el Camping Municipal y la Escuela Manuel Solá. A esto se sumó la comida proporcionada por las familias que recibieron peregrinos en su hogar.
Además, se habilitó un ropero solidario para quienes necesitaban cambiarse la ropa mojada y disponer de prendas secas y abrigo.
Un operativo que continuó después de la partida
El municipio también informó que las tareas continuaron una vez que los peregrinos abandonaron Cerrillos. Personal de Tránsito acompañó la salida de la columna, mientras los equipos de limpieza intervinieron en los espacios utilizados durante la permanencia de los caminantes.
El trabajo incluyó el Camping Municipal, calle Sarmiento, la Plaza Principal, los baños químicos y sectores aledaños.
La asistencia siguió con otras peregrinaciones
El domingo por la tarde, además, Cerrillos volvió a recibir peregrinos procedentes de Cafayate, Animaná, La Viña y Coronel Moldes, entre otras localidades de los Valles Calchaquíes Sur.
En este caso, la organización estuvo a cargo de la parroquia, mientras que el municipio colaboró con la estadía y la logística. Para distribuir a los grupos se utilizaron instituciones educativas, fundaciones, la Cámara del Tabaco y viviendas particulares.
La Municipalidad también informó que se brindó una merienda caliente a los peregrinos durante su permanencia en la localidad.
El trasfondo de la polémica
El detalle difundido por el municipio aparece después de las imágenes y comentarios que circularon en redes sociales durante el sábado, donde se cuestionaba la atención que habían recibido algunos peregrinos de Cachi en Cerrillos. La comuna había rechazado esas versiones y ahora busca exhibir, con cifras y detalles del operativo, qué infraestructura, personal y recursos fueron destinados a la recepción de los caminantes.




