La situación del transporte público en Salta volvió a estar en el centro del debate luego de que SAETA analizara junto a las empresas del sistema las dificultades económicas que atraviesa el servicio. El presidente de la compañía, Claudio Mohr, afirmó que la quita de subsidios nacionales al interior del país generó un fuerte impacto y que actualmente buscan alternativas para sostener la operación.
En diálogo con Radio Salta, Mohr explicó que la provincia actualmente aporta «poco más del 65%» de los recursos del sistema y señaló que el escenario afecta a los servicios de transporte de todo el país.
«Lo veníamos advirtiendo, la quita de los subsidios al interior del país iba a generar un perjuicio», sostuvo el titular de SAETA al referirse al contexto actual.
SAETA asegura que continúa pagando a las empresas
Mohr indicó que la empresa mantiene las transferencias al sistema y aclaró que los pagos no fueron suspendidos. Según explicó, los recursos provienen de la recaudación diaria por la compra de viajes y de las transferencias que realiza la Provincia en concepto de subsidio.
«En ningún momento SAETA ha dejado de remitir dinero a las empresas», afirmó.
El funcionario detalló que algunas empresas ya recibieron la cancelación correspondiente a julio y que otras comenzaron a recibir pagos del mes de agosto. También mencionó que a comienzos de mes se abonaron los salarios correspondientes a agosto del personal de las empresas prestatarias.
Analizan medidas para reducir el impacto económico
Ante los reclamos de las empresas, SAETA trabaja en alternativas junto al Ministerio de Economía provincial para aliviar la situación financiera. Una de las posibilidades mencionadas es la utilización de un anticipo que luego sería compensado con el presupuesto anual asignado.
Mohr explicó que los costos del sistema continúan aumentando por distintos factores, entre ellos la suba del combustible y los acuerdos salariales del sector.
«Los costos fijos y variables se van moviendo y suben», señaló.
El boleto debería superar los $1.900, pero SAETA descarta trasladar todo al usuario
Durante la entrevista, el titular de SAETA explicó que, según los cálculos actuales del sistema, el valor del boleto debería ubicarse por encima de los $1.900 considerando el subsidio provincial.
Sin embargo, sostuvo que ese incremento no sería una alternativa en el contexto económico actual. «Creemos que no es el momento, porque la gente no lo va a poder pagar», expresó.
Además, vinculó la caída de usuarios con cambios económicos y sociales. Según explicó, la cantidad de viajes descendió y desde las empresas habían señalado una baja cercana al 30%.
Ajustes en la cantidad de servicios y revisión de gratuidades
Mohr señaló que desde hace aproximadamente diez meses vienen realizando ajustes en el volumen de servicios debido a la disminución de pasajeros.
«Venimos ajustando el volumen de servicios», explicó, y agregó que la reducción se realizó buscando que tenga el menor impacto posible en los usuarios.
También indicó que se analizan modificaciones vinculadas a las unidades que permanecen sin uso y a las gratuidades, aunque remarcó que estas últimas forman parte de una política pública que continuará siendo evaluada.
La deuda con las empresas y el escenario nacional
Consultado por los reclamos empresariales sobre una deuda del sistema estimada en $14.000 millones, Mohr explicó que los montos deben analizarse en relación con el volumen total de operación.
«Cuando hablamos de una deuda de 14 mil millones, estamos hablando sobre una operación de aproximadamente 20 mil millones», indicó. Según sus declaraciones, el atraso actual sería de unos 25 días.
El titular de SAETA también señaló que la problemática del transporte alcanza a distintas provincias y mencionó situaciones complejas en otros distritos del país.
«No estamos convencidos de que la variable de ajuste sea la gente»
Sobre la posibilidad de nuevos aumentos del boleto antes de fin de año, Mohr afirmó que trabajan para evitar esa alternativa, aunque reconoció la complejidad del escenario.
«No estamos del todo convencidos que la variable de ajuste sea la gente», expresó, y sostuvo que las medidas que se tomen buscarán generar el menor impacto social posible.





