«Hoy por hoy, la realidad argentina es que la morosidad es altísima. Casi el 90% de los hogares argentinos están en algún estado de mora», advirtió la contadora María Silvia Gabín durante una entrevista en el streaming de El Tribuno, donde analizó la situación financiera de las familias y brindó herramientas para mejorar la administración del dinero.
En ese contexto, explicó que uno de los principales problemas es la falta de organización en el manejo de los ingresos. «Lo más importante es ser organizado y tener un registro de gastos», sostuvo. Y agregó: «Primero que nada, para poder saber en qué se nos va la plata, lo ideal sería hacer un registro de gastos».
Según detalló, ese registro debe incluir no solo el monto y la fecha, sino también el destino del dinero. «¿Por qué es importante en qué te lo gastaste? Para que después a todos esos gastos los vayamos acomodando por categoría», indicó. Esto permite identificar los llamados «gastos hormiga», pequeños consumos cotidianos que, acumulados, representan una suma significativa.
«Hay que eliminarlos. A veces no nos damos cuenta. Por eso se llama hormiga», explicó. Y ejemplificó: «Después, al final del mes, dicen 100 mil pesos en cafecito». Gabín también diferenció entre gastos fijos y variables, y remarcó que es sobre estos últimos donde se puede intervenir. «¿Con cuáles vamos a trabajar más que nada en la reducción de gastos? Con los gastos variables», precisó.
Otro concepto clave que mencionó fue el «umbral de supervivencia», es decir, el monto mínimo necesario para cubrir necesidades básicas. «Eso te permite generar un fondo de emergencia para atender eventualidades», señaló, en referencia a situaciones como la pérdida de empleo o imprevistos económicos.
En relación al ahorro, fue tajante: «Es lo primero que tenés que hacer. En el momento que te ingresa tu sueldo, separar un porcentaje y hacer de cuenta que esa plata no existe». Y advirtió: «Si vos esperás a fin de mes a ver cuánto te sobra, nunca te sobra». La especialista también alertó sobre el uso del crédito, en particular el pago mínimo de la tarjeta. «Es la peor decisión que podés tomar», afirmó. «Cuando vos pagás el mínimo, prácticamente lo que estás pagando son intereses. Esa deuda se va acumulando».
Además, puso el foco en los créditos de billeteras virtuales: «Hay créditos de consumo masivo que llegan a tener tasas hasta del 800% anual», indicó, y recomendó «tener mucho cuidado con ese tipo de financiamiento».




