En medio de un escenario económico adverso para el sector agropecuario, el Gobierno provincial y el municipio de Chicoana avanzan en una estrategia conjunta para impulsar la cadena de valor de la carne, con eje en el frigorífico local, una infraestructura que entró en funcionamiento en diciembre de 2016, y que aún no logra desplegar todo su potencial.
El ministro de Producción, Ignacio Lupión, reconoció que el contexto es complejo, pero destacó que existe una expectativa concreta de crecimiento a partir del trabajo articulado entre el Estado y los productores. «Estamos empezando a trabajar sobre una cadena de valor de la carne bovina y caprina. Queremos darle un realce a esta actividad y el frigorífico de Chicoana es uno de los pocos habilitados para hacerlo. El objetivo es cerrar esa cadena y trabajar en conjunto para que sea una realidad», sostuvo.
El funcionario fue claro al señalar que uno de los principales desafíos es garantizar continuidad en la faena: «El frigorífico por sí solo no es rentable si no tiene volumen. No alcanza con ingresar diez animales por mes; hay que darle previsibilidad, calidad y cantidad al sistema productivo».
Lupión también hizo foco en la caída del consumo de carne vacuna y la necesidad de generar alternativas accesibles para la población. «El precio impactó directamente en el consumo. Por eso queremos impulsar otras carnes como la caprina y ovina, que pueden ser una herramienta para el mercado interno, mientras que la carne bovina puede orientarse más a la exportación», explicó.
En ese sentido, descartó otras producciones fuera del esquema actual: «Hoy no está habilitado ningún matadero en Salta para carne de burro. Nosotros apuntamos a fortalecer la producción bovina, ovina, porcina y caprina, que forman parte de nuestra mesa».
Rol clave del frigorífico
Por su parte, el intendente de Chicoana, Esteban Ivetich, puso el foco en la necesidad de activar plenamente el frigorífico, una obra largamente esperada por los productores. «El frigorífico ya está listo, tiene todo para funcionar, pero ahora hay que darle contenido. Los productores siempre planteaban que no tenían dónde faenar, y hoy esa posibilidad existe, pero todavía no termina de arrancar», señaló.
Ivetich remarcó que el establecimiento cuenta con una capacidad importante: «Tenemos una habilitación de más de 120 animales por día. Hay un margen enorme, pero lo que falta es completar la cadena: desde el productor, pasando por el matarife, hasta el traslado y la comercialización». El jefe comunal también destacó el impacto que podría tener la consolidación de esta actividad en la economía regional, especialmente para pequeños productores.
«Nos preocupa generar oportunidades para vecinos de la Quebrada y del Valle de Lerma. Así como la ganadería vacuna está más desarrollada, necesitamos impulsar otras producciones como la caprina, ovina y también la porcina, que hoy son emprendimientos muy chicos», afirmó.
En esa línea, subrayó la importancia de diversificar la matriz productiva: «En este contexto, hay que ampliar las alternativas económicas. Esto no puede ser solo una política estatal; el sector privado tiene que involucrarse para que funcione».
Provincia y municipio coincidieron en que el camino recién comienza y que será necesario sostener el trabajo conjunto para consolidar la cadena de valor. «La idea es que estos productos estén en las carnicerías, que la gente pueda elegir carne de cabrito o cordero para su mesa», concluyó Ivetich.


