En Salta, la Justicia comenzó a dictar fallos inéditos que consideran a las mascotas como integrantes del núcleo familiar en casos de separación de parejas. Las decisiones judiciales incluyen desde aportes económicos para cubrir alimentos, vacunas y atención veterinaria, hasta regímenes de visitas y cuidado compartido, garantizando que los animales mantengan el vínculo con sus dueños y reciban la atención necesaria.
Durante una entrevista exclusiva con el streaming «Tal Cual» El Tribuno, la abogada Carmen Céspedes explicó que estas medidas representan un cambio profundo en el reconocimiento legal de los animales: «No son cosas, son seres sintientes. Merecen respeto y consideración. La Justicia empieza a verlos como lo que realmente son: compañeros de vida«, aseguró. Céspedes relató además cómo estos fallos permiten que los cuidadores puedan exigir que sus exparejas aporten económicamente a la manutención del animal, de manera similar a lo que ocurre con hijos menores.
El nuevo enfoque implica que los jueces pueden fijar cuotas alimentarias mensuales para cubrir comida, gastos veterinarios, vacunas, medicación y otros cuidados esenciales. Asimismo, se establecen regímenes de visitas que permiten mantener el contacto y el vínculo afectivo con la mascota. «Si el animal se queda con uno de los dueños, el otro puede tener visitas o períodos de convivencia alternada, siempre priorizando el bienestar del animal», detalló Céspedes.
La especialista destacó que estas resoluciones no solo protegen a los animales, sino que también fomentan la tenencia responsable y evitan situaciones de abandono tras separaciones conflictivas. «Cuando uno se queda a cargo de un perro o un gato, no es solo un gasto: es un compromiso de cuidado y afecto. La Ley empieza a contemplar esto», afirmó.
Céspedes también recordó casos emblemáticos en los que las medidas judiciales permitieron asegurar que mascotas con enfermedades graves recibieran la atención necesaria y que los cuidadores pudieran solicitar licencias laborales especiales para garantizar su bienestar. Según explicó, estas acciones representan un avance concreto para que los animales de compañía sean reconocidos legalmente como seres con derechos y necesidades específicas.
En Salta, los fallos que aplican estos conceptos se vienen consolidando a través de mediaciones y demandas judiciales, y ya permiten establecer acuerdos claros sobre responsabilidades económicas y cuidado personal, terminando con la visión tradicional de que las mascotas son simples objetos.
Impacto social y legal
Estos fallos llegan en un contexto donde se discute a nivel nacional la Ley Sintientes, proyecto presentado en el Congreso por la actriz Liz Solari que busca que los animales sean reconocidos como “personas no humanas sintientes”. Esta norma propone actualizar el Código Civil y Comercial para que los animales dejen de ser tratados como “bienes semovientes” y puedan ser sujetos de derechos.
“La Ley Sintientes permitirá que los jueces puedan decidir a favor de los animales considerando su bienestar y su interés propio, superando el paradigma actual que los ve solo como objetos”, señaló Céspedes.
En palabras de la abogada, “el reconocimiento judicial del cuidado compartido de mascotas no solo mejora la calidad de vida de los animales, sino que también educa a la sociedad sobre la responsabilidad afectiva y económica que implica convivir con seres sintientes”.
«Esto es un cambio de paradigma. Reconocer a los animales como parte de la familia fortalece el vínculo afectivo y asegura su bienestar, incluso cuando hay conflictos entre los dueños», concluyó la abogada.






