Luis Alberto Palomino, candidato para integrar el Consejo de la Magistratura de la Nación, por la agrupación Abogacía por la Libertad, visitó Salta en el marco de una recorrida por el norte del país. Brindó una ronda de prensa, ayer, y también pasó por la Ucasal, donde se reunió con el decano Eduardo Romani y los diputados provinciales Sergio López y Eduardo Virgili. Las elecciones del estamento de la abogacía se realizarán el próximo 20 de octubre. Palomino, abogado, director nacional a cargo de la Unidad Ejecutora del Programa Volver al Trabajo y profesor en la UBA, planteó la necesidad de modificar el sistema de selección de magistrados.
«Creemos que el proceso de transformación de la Argentina tiene que finalmente llegar a la Justicia. Encaramos propuestas que tienen que ver con cambiar un sistema que creemos que hoy no funciona», afirmó. En ese sentido, cuestionó el funcionamiento actual del organismo encargado de organizar los concursos y elaborar las ternas y sostuvo que «le ha llegado el turno de cambio a la Justicia».
Uno de los puntos que consideró necesario revisar es la entrevista personal de los concursos. Según explicó, esa instancia introduce un componente de subjetividad en la asignación de puntajes que puede favorecer o perjudicar a determinados postulantes. También propuso modificar la evaluación de los casos prácticos mediante herramientas tecnológicas.
«Hay que incorporar en esto tecnología, hay que utilizar inteligencia artificial tanto para la elaboración como para la corrección de los casos. Esto le va a dar transparencia y objetividad», señaló.
A su entender, además, «esos exámenes una vez corregidos tienen que estar disponibles para la gente en general y para todos los concursantes en particular, cosa que hoy no ocurre», afirmó.
Palomino propone que los casos prácticos de los concursos sean elaborados y corregidos con herramientas de IA y que, una vez evaluados, los exámenes queden disponibles para los concursantes y la sociedad.
Otro de los ejes de su propuesta es reducir los tiempos de los concursos para jueces. «Un concurso no puede durar más de seis meses porque esto claramente esta utilizado para que los concursantes pierdan la independencia. Imaginense que un juez concursando 10 años queda expuesto a presiones de todo tipo», sostuvo.
Consideró que, si se modifica la modalidad, la evaluación de antecedentes, el caso práctico y la entrevista personal podrían resolverse en pocas semanas. También cuestionó la acumulación de concursos para distintos juzgados, porque puede ampliar considerablemente la cantidad de postulantes y se termina eligiendo al número 27 en vez de a algunos de los tres primeros.

«Hay que incorporar tecnología, utilizar la IA tanto para elaboración y corrección de los casos».
Sobre Salta, destacó su condición fronteriza y la intervención de la Justicia Federal en causas vinculadas con la narcocriminalidad, el contrabando y cuestiones migratorias. Para Palomino, esos desafíos requieren a los jueces probos y reconocidos por la sociedad, capaces de generar confianza. «Lo que nosotros tenemos que conseguir y trabajar es en eso, en que la gente confíe en la Justicia», afirmó, y vinculó ese objetivo con procedimientos transparentes, correcciones objetivas, sin arbitrariedades.
«Estoy convencido de que el rol de los abogados en eso es trascendental porque somos los que interactuamos con las personas, caminamos la calle, caminamos los tribunales y los que realmente tenemos conocimiento del real funcionamiento de la Justicia», expresó.
También cuestionó las demoras judiciales y el impacto que tienen sobre los ciudadanos. «Cuando vos un juicio laboral te tarda cinco años, el que tiene que explicarle al cliente la demora somos los abogados», sostuvo. «Conocemos muy bien cuáles son las cosas que habría que cambiar», finalizó.





