Gonzalo Aziz defiende la necesidad de un cambio de modelo económico, pero advierte que el Gobierno debe escuchar a quienes no llegan a fin de mes. «Eso no significa que esté mal el tratamiento, significa que hay que ser empático con el paciente», sostuvo el periodista y analista político, quien también cuestionó los insultos de Javier Milei a la prensa y la falta de renovación de la oposición.
Aziz estuvo en Salta para moderar el primer Foro Federal Argentino Unión Europea–Mercosur del Noroeste Argentino. Luego del encuentro, habló con El Tribuno sobre las dificultades de la economía, el peso político de Patricia Bullrich y Diego Santilli y las conversaciones que mantiene con los gobernadores. Su diagnóstico combina un respaldo al rumbo económico con críticas a las formas del Presidente y a los resultados que todavía no llegan a una parte de la población.
¿Cómo ves lo que dijo Milei con respecto a que no se llega a fin de mes?
Bueno, creo que el presidente, no sé, siento como que empezó una campaña política. ¿Por qué te digo esto? Porque creo que hay un montón de gente que le está costando asimilar el cambio de modelo económico argentino. Esa es la realidad. Yo no estoy diciendo que no era necesario hacer un cambio de modelo, ¿eh? Para nada. Me parece que hay que ser honestos con uno mismo y con el resto, y entender que cuando se produce un cambio de modelo económico en un país, por lo general, sobre todo cuando el cambio de modelo incluye salir de una situación catastrófica como la que vivió la Argentina hasta el año 2023, el cambio de modelo siempre tiene un costo. Esa es la verdad. Y esto es como la medicina.
Ponele que vos querés dejar de fumar y decís: «Bueno, el año que viene dejo de fumar». Bueno, ¿sabés que cuanto más tardés en empezar el tratamiento, más costoso va a ser el tratamiento? Si vos empezás a fumar y decís: «Bueno, dejo», seguramente va a ser mucho más simple dejar el cigarrillo que si vos decís: «Bueno, lo dejo de acá a un año». Ni que hablar si decís: «Bueno, fumo 20 años y después dejo».
Este país viene dilatando hace décadas el proceso de solución de problemas como la inflación, la pobreza, los problemas relacionados con la educación, un montón de cosas. Bueno, tardamos mucho en empezar a resolverlo, es lógico que el tratamiento sea mucho más doloroso que si lo comparamos con haber empezado ese tratamiento hace 20 años. Bueno, está pasando eso.
El presidente tiene que entender que hay un montón de gente que lo está pasando mal. Sí, claro que sí. Y es un garrón eso. Y está mal, y hay que ser empático con esa situación. Eso no significa que esté mal el tratamiento, significa que hay que ser empático con el paciente.
Recién hablabas de un costo. ¿Cuál es el costo político de esta situación, si es que lo hay?
Bueno, es diverso el costo. ¿Por qué? Porque no todos los pacientes son iguales. Vos tenés pacientes que dicen: «Che, bueno, aun así sigo creyendo en el médico, sigo confiando en este tratamiento porque la verdad es que vengo de una enfermedad o vengo de un dolor que fue muy profundo para mí, entonces confío, por más que ahora me está costando y que el tratamiento está tardando mucho en hacer efecto, pero confío mucho en este médico y en este hospital».
Hay otros que dicen: «Che, yo no aguanto más, porque está todo bien, yo estaba pasándola mal, pero con determinados analgésicos sobrevivía», que es la verdad. «Pero así yo no puedo seguir porque ahora me están poniendo un tratamiento sin analgésico, es dificilísimo sostener ese tratamiento y las consecuencias que tiene para mí ese tratamiento son muy dolorosas».
Y también es atendible eso. Entonces vos tenés distintas maneras de absorber el costo. Hay un costo que creo que al presidente le va a pesar, no digo que tenga un rebote electoral, eso es imposible de saber, lo que digo es que hay un montón de gente que dice: «Che, a mí me gusta el rumbo económico de este gobierno, pero, pero, pero», y hay un montón de peros que son atendibles.
Uno de esos peros es la forma de Milei, sobre todo con los periodistas. Insultar, no importa si sos periodista, empresario, sindicalista, insultar está mal. Eso es lo que me enseñaron mis padres en mi casa. Uno tiene otras maneras de poder confrontar con la gente con la que uno discrepa. Discrepar no implica aceptar el insulto, no implica aceptar una grosería, no implica aceptar violencia de cualquier tipo.
Eso es inaceptable. Y mucho menos porque es un presidente que nació del mismo sistema en el cual trabajamos los periodistas. Él convivió con muchos de mis colegas. Con lo cual él sabe cómo se trabaja y sabe perfectamente que un periodista tiene que cuestionar a un gobierno.
Después sí, tenés periodistas buenos, periodistas malos. Como tenés remiseros buenos, remiseros malos. Como tenés contadores buenos, contadores malos. Como tenés profesores de educación física buenos y profesores de educación física malos. Pero no significa que todos seamos malos como industria. Es una locura.
¿Y la oposición? Hoy parece que no logra capitalizar ese voto de confianza.
Lo que pasa es que hoy tenés un principal partido opositor, que es el justicialismo, si querés, que tiene como principal figura a Cristina Kirchner y que tiene el gobernador de la provincia de Buenos Aires como un tipo que tiene vocación de querer ser algo más que eso, de ser candidato a presidente, por ejemplo. Y tenés a un dirigente como Sergio Massa que está jugando sus fichas.
Estos dirigentes que hoy dicen que quieren competir contra Milei son los mismos que dejaron ese país, por el cual apareció Milei. O sea, Milei existe por ellos. Con lo cual, digo, ¿cuál es lo atractivo de votar a los que hicieron eso, que dejó un desastre, un tendal, que después permitió que aparezca Milei? Bueno, yo creo que tiene que aparecer otra oposición distinta, no la misma que destrozó la Argentina.
Dentro del gabinete del Gobierno nacional, ¿a quién ves con perfil fuerte y también articulador?
El perfil de Patricia Bullrich es fuerte, es la única que tiene voto propio a nivel nacional. Santilli tiene voto propio en la provincia de Buenos Aires. Son los dos que juegan fuerte y son los dos que articulan. El que más articula es Santilli, porque es jefe de Gabinete, pero Patricia articula mucho en el Congreso, en la Cámara de Senadores. Son los dos muy políticos. Los dos vienen de un pasado, de alguna manera u otra, vinculado al peronismo.
Es un partido que conoce articular y los dos tienen hoy un rol importante, porque ella es la que defiende al gobierno en la Cámara de Senadores y él es el que defiende al gobierno en la relación con los gobernadores, con los empresarios.

¿Y Bullrich, con estas críticas que hace adentro y estos juegos en redes sobre una posible candidatura?
Tiene razón en las cosas que dice. Está mal que Adorni use el Estado para hacer sus negocios personales. Está mal que la política económica todavía no dé resultados concretos para un montón de gente. Todo esto lo dice Patricia, no lo digo yo.
Estuvo mal hacer un recorte presupuestario en términos de discapacidad a través del presupuesto. Está mal sacar una candidata a un juzgado por ser cuñada de un periodista. Todas estas cosas las dijo Patricia Bullrich, con lo cual para mí tiene razón.
La economía no está bien para todos. El riesgo país volvió a subir y hay un estancamiento económico con riesgo de recesión.
Después es cierto que hay un estancamiento económico, sí, claro que lo hay. Y lo hay porque la Argentina no encuentra, me parece, todavía una manera de poder volverse un país atractivo.
En definitiva, los países que funcionan son esos países donde el sector privado pone plata, da trabajo, la inversión crece, más gente ha tenido laburo formal, con lo cual tienen un salario digno y con ese salario tienen una vida mejor, van al supermercado y compran lo que tienen que comprar y se toman unas vacaciones y eso hace que gire la rueda virtuosa de la economía.
Si vos no tenés un shock de confianza para que haya más gente invirtiendo, dando más trabajo, generando más movilidad social ascendente y promoviendo el bienestar, difícilmente la economía se reactive.
Entonces, la pregunta que hay que hacerse es: ¿por qué los que pueden invertir no invierten en la Argentina todavía? ¿Por qué la tasa de inversión es tan baja, 15%? Y bueno, porque todavía no somos un país confiable. Por todas estas cosas que venimos hablando, esa es la realidad.
¿Qué te dicen los gobernadores, lo que puedas contar, más allá de lo que vemos en Infobae, sobre la situación de Milei y del país?
Primero, todos los gobernadores te dicen en privado que el rumbo macroeconómico que plantea este gobierno está bien. Después discrepan en el cómo y en el tránsito del cambio de un modelo a otro. Cambiar de un modelo a otro es pasar de una estación a otra estación.
El recorrido es lo que discuten todos. La estación final, todos dicen que está bien, va bien, es lo que hay que hacer.
Y tratar de presionar un poco al presidente para que atienda las correcciones que los gobernadores le ven a este modelo económico. Me parece un buen negocio para todos y no me parece mal tampoco.
Si los gobernadores van a tener más presencia y van a poder intervenir en decisiones del gobierno nacional, aconsejando bien al presidente, me parece que es un buen negocio, entendiendo que hoy no tenés un exponente opositor que no sea kirchnerista, capaz de poder aglutinar una política racional que lleve a este país a algún lugar un poco mejor.
En pocas palabras, definime algunas personas que te voy a nombrar._ Cristina Kirchner.
—La corrupta.
—Milei.
—Es agresivo.
—Kicillof.
—El pasado.
—Patricia Bullrich.
—Política.
—Santilli.
—Político también.
—Máximo Kirchner.
—Qué difícil Máximo Kirchner. Nada. La palabra nada.
—Sergio Massa.
—Político.





