Las comunidades indígenas de Coronel Juan Solá-Morillo volvieron a poner en agenda una problemática que, aseguran, arrastran desde hace años. Cansados de presentar notas, firmar actas de acuerdo y no obtener respuestas, referentes indígenas de al menos 26 comunidades advirtieron que podrían iniciar un corte total sobre la ruta nacional 81 si el Gobierno provincial no atiende sus reclamos.
El planteo quedó plasmado en dos notas dirigidas al Gobierno de Salta. La primera, fechada el 21 de julio y firmada por Javier Ruiz, referente de la comunidad La Represa II, solicita la intervención urgente del Ejecutivo ante los reiterados cortes de la Ruta 81, a la altura de Morillo, y reclama garantizar la libre circulación, el abastecimiento y una mesa de diálogo para resolver los conflictos de fondo.
En la segunda presentación, representantes de las comunidades Villa Primavera, La Cortada, 50 Hectáreas, Chañar II, Cacique Catán y Represa I y II solicitaron mejoras urgentes en salud, obras públicas, educación, trabajo, viviendas, módulos alimentarios y la ejecución de pozos de agua para abastecer a las familias.
En el documento sostienen que viven «en una situación de vulnerabilidad» y atribuyen esa realidad al «abandono» por parte de los gobiernos locales y provinciales.
«Somos los más afectados»
En comunicación telefónica con El Tribuno, Javier Ruiz explicó que la decisión de endurecer las medidas surgió luego de años de reclamos sin respuestas. «Ya elaboramos una nota muy a fondo para que las autoridades la lean y tomen medidas a favor del pueblo indígena. Siempre somos los más afectados. Hoy las comunidades decidimos levantarnos para debatir con las autoridades porque sufrimos abandono del Estado», expresó.
Ruiz destacó además el recambio generacional entre los dirigentes indígenas. «La mayoría de los referentes ahora son jóvenes que piensan con claridad las cosas. Antes hubo caciques que nunca fueron respetados ni escuchados. Por más que hicieran cortes o presentaran trámites, nunca tuvieron una respuesta concreta», afirmó.
El dirigente recordó que acompaña este tipo de gestiones desde la infancia. «Desde que tenía ocho años anduve con mi padre haciendo estos reclamos. Hoy ya soy abuelo y sigo viendo que las puertas continúan cerradas para nosotros», lamentó.
Salud, trabajo
Entre las principales demandas, Ruiz señaló las falencias del sistema sanitario de Morillo. «En el hospital nunca hay medicamentos y la gente tiene que salir a comprarlos. También pedimos dos facilitadores indígenas porque muchas veces nuestros hermanos sufren discriminación cuando van a atenderse», sostuvo.
También denunció problemas en las derivaciones médicas. «Hay choferes que no quieren llevar a los acompañantes de los pacientes cuando son derivados. Todo eso lo vivimos permanentemente», dijo.
El referente agregó que la falta de personal también afecta a la comisaría local. «Muchas veces hace falta la Policía y no pueden venir porque no tienen móviles o no hay personal suficiente», afirmó.
Por trabajo
Otro de los puntos que genera malestar es el acceso al empleo. Según Ruiz, durante una reunión mantenida el año pasado con el ministro Mario Mimessi se firmó un acta de compromiso para incorporar trabajadores indígenas.
«Antes había seis grupos de trabajo destinados al pueblo indígena y hoy esos puestos los ocupa gente criolla. Los originarios quedaron totalmente afuera», denunció.
También cuestionó el accionar del municipio de Rivadavia Banda Norte. «Nos reunimos muchas veces con el intendente Ariel Arias por el tema laboral. Cuando hicimos una manifestación, ni siquiera quería recibirnos. Recién nos atendió después de la intervención del comisario», recordó.
El dirigente criticó además la asignación de recursos municipales. «Siempre nos dicen que no hay plata, pero después organizan festivales con grupos muy caros. Para eso sí hay recursos», expresó.




