«Yo tengo 78 años, siempre viví en este barrio por eso no quiero que ocupen este espacio verde porque desde que mis hijos eran pequeños jugaron acá a la pelota, las chicas preparan masas y otras cosas dulces y vienen a vender y cuando es el día de las almas todo el mundo estaciona sus autos en este lugar que siempre lo mantenemos limpio, hasta mesitas puso la municipalidad para que podamos venir a sentarnos en las tardes a tomar un mate».
Sergia y un grupo de unas 10 vecinas del Barrio Belgrano, con su presencia pacífica intentan evitar que a los 100 usurpadores que ya ocuparon unos 400 metros a lo largo de ese espacio verde se sigan sumando más usurpadores; pero ellas saben que no les corresponde cuidar y evitar que gente desconocida ocupen ese lugar que dista del centro de la ciudad apenas unas pocas cuadras.

Otra vecina que hace 10 días intenta evitar que más gente ocupe todo ese amplio espacio relata que «los usurpadores vienen y nos agreden pero nosotros queremos que este lugar quede como un espacio verde. Además necesitan hacen baños, esto va a ser un desastre porque acá no tienen agua, no tienen cloaca, seguro se van a colgar de la luz pero mientras nosotras podamos acá nos vamos a quedar. Estamos cuidando este espacio que pertenece al ferrocarril pero nadie se ocupa que no sigan instalándose ilegalmente en este lugar» explica otra joven cuyos niños juegan a la pelota cerca del grupo de señoras.
La ocupación ilegal comenzó hace dos semanas, primero se instaló una casilla, luego varias carpas y hoy más hacia el norte los ocupantes ya son más de 100 familias. Si bien personal de la policía fue al lugar luego que los vecinos de Barrio Belgrano denunciaran el hecho, nadie más se acercó. «Los ocupantes son de Mosconi, de Embarcación, otros son del Chaco y hay uno que los comanda que es un empleado municipal de Tartagal que tiene casa en diferentes barrios y es una persona muy violenta. Pero no puede ser que sea un grupo de mujeres las que eviten que se sigan asentando cuando ni la policía ni la gendarmería dispone de su personal para evitar este hecho. Es una pena lo que están haciendo y nosotros lo único que queremos es vivir tranquilos y no rodeado de gente que no conocemos, no sabemos a qué se dedican y no entendemos porqué las autoridades les permiten ocupar algo que no es de ellos» explicó otro vecinos septuagenario que siempre vivió frente al cementerio municipal y que mira con impotencia la inacción de la justicia.







