El fútbol independiente del Valle de Lerma está bajo la lupa. Lo que debería ser un espacio de encuentro deportivo se convierte, una y otra vez, en escenario de agresiones, conflictos y situaciones que ponen en riesgo a jugadores, dirigentes y espectadores. Después de los incidentes registrados en la Liga Vigüa de la zona sur del Valle de Lerma, la Policía lanzó una advertencia que apunta directamente a los responsables de organizar los torneos: «Si la violencia continúa, deberán garantizar la cobertura policial mediante el servicio adicional».
El comisario Rodolfo Guzmán, tercer jefe de la Unidad Regional 11 con base en El Carril, explicó que existe comunicación permanente con las distintas ligas, entre las independientes, la Liga del Valle y otras competencias barriales que desarrollan sus actividades durante los fines de semana.
La cobertura policial depende de cada club
Por ahora, la mayoría de estos encuentros se desarrollan sin policías contratados para el servicio adicional. La respuesta preventiva queda, en buena medida, en manos del patrullaje habitual de cada localidad. La razón es económica; los clubes sostienen que no siempre pueden afrontar ese gasto.
Pero los incidentes cambiaron el tono de la advertencia. La Policía ya planteó a los dirigentes que, si la situación se repite, será necesario implementar una cobertura específica para garantizar la seguridad de los encuentros. El problema es conocido. Las ligas independientes necesitan recursos para sostener sus competencias y muchos clubes funcionan con presupuestos limitados.
«La falta de dinero no puede convertirse en una respuesta permanente frente a los hechos de violencia. Organizar un campeonato no consiste solamente en programar partidos, conseguir árbitros y vender entradas. También implica asumir responsabilidades por la seguridad de los equipos locales, los visitantes y el público», remarcó el funcionario policial en el noticiero de Norte Visión.
Las ligas y el riesgo de nuevas agresiones
La preocupación atraviesa distintas competencias del Valle de Lerma, desde la Rural de El Carril y La Tabacalera de Chicoana, hasta la Liga Vigüa de la zona sur y la Liga Rural de Rosario de Lerma, entre otras. Cada torneo tiene su propia organización, pero todos enfrentan el mismo riesgo cuando una disputa deportiva termina en una agresión. Cada una de estas ligas, algunas de muy limitada organización cuentan con alrededor de 20 a 30 equipos de primera división, sin contar las demás divisiones, incluidos los veteranos.
La advertencia policial es clara. Cuando lleguen las semifinales y las finales, la presencia de personal policial deberá estar garantizada. Ya no alcanza con confiar en que el partido terminará sin problemas.
La declaración del comisario Guzmán dejó otro dato preocupante. Al ser consultado sobre las condiciones de los predios deportivos, reconoció que en el Valle de Lerma no cuentan con canchas habilitadas que reúnan toda la documentación exigida, aunque señaló que se trabaja con instalaciones que presentan limitaciones y se consideran aptas para determinados eventos con presencia policial.





